90% vs. 47% ¿Qué empresa estamos mirando?
Hay un dato del Estudio de Confianza 2026 de PwC , Universidad Diego Portales y Achs que me quedó dando vueltas: mientras el 90% de los directivos cree que sus colaboradores confían en la empresa, solo un 47% declara una confianza alta.
43 puntos de diferencia entre lo que los directivos creen que pasa y lo que los colaboradores dicen vivir. Una brecha difícil de pasar por alto… o no?
Uno puede tener un propósito potente, valores súper trabajados y muchas iniciativas culturales andando… y aun así puede existir una distancia importante entre la empresa que creemos tener y la que las personas realmente viven.
Con los años, y después de harto proceso de transformación cultural en el cuerpo, cada vez me convenzo más que la cultura tiene bastaste menos de blanda de lo que solemos pensar. Cuando una empresa necesita cambiar de verdad, aparece en todas partes: en cómo se entienden las decisiones, en la cercanía que generan los líderes y, sobre todo, en la coherencia entre lo que se dice y lo que finalmente se hace internamente.
El mismo estudio entrega otra señal bien potente: para el 53% de los colaboradores, «las comunicaciones claras» están entre las tres condiciones más importantes para confiar en una empresa. Ahí la comunicación deja de acompañar la estrategia y empieza a mover resultados.
Pero sin embargo, casi la mitad reconoce haber vivido durante el último año alguna experiencia que dañó esa confianza.
Es precisamente acá, cuando el factor estrategia/creatividad bien usada y en total coherencia con el ADN de la empresa, puede hacer mucho más de lo que se cree. Puede romper el hielo frente a una conversación difícil, ayudar a contar un cambio complejo sin convertirlo en una cátedra o conseguir de manera didáctica que uno de esos valores corporativos que todos repetimos de memoria, termine convertido en algo de lo que nos hacemos parte -sin querer queriendo- en los comportamientos esperados.
También he visto más de una vez cómo una pregunta bien formulada es capaz de abrir una conversación compleja con resultados positivos e inesperados. Eso también es cultura.
Probablemente ahí está una de las partes más estimulantes de nuestro trabajo: lograr que estrategia, comunicación, creatividad, seguimiento y evaluación permanente se encuentren en la vida real de una organización, y no solamente en bonitas pantallas y presentaciones.
Por eso ese 90% vs. 47% me sigue dando vueltas… Porque más que sacar una gran conclusión, me deja una pregunta mucho más sencilla: ¿Estamos mirando la cultura que declaramos o la que realmente estamos viviendo?
Justamente esa distancia puede estar en buena parte del trabajo que tenemos por delante. ¿Cómo lo ves tú?
Claudio Bustos – DG CBR Comunicación











